INTO THE WILD (2007)
Director y guionista: Sean Penn
Reparto: Emile Hirsch (Christopher McCandless), Marcia Gay Harden (Billie McCandless), William Hurt (Walt McCandless), Jena Malone (Carine McCandless), Catherine Keener (Jan Burren), Hal Holbrook (Ron Franz), Kristen Stewart (Tracy), Vince Vaughn (Wayne Westerberg), Brian Dierker (Rainey).
Duración: 140 min.
No es una review porque todavía no he visto la película. No es un avance porque se estrenó el pasado 25 de enero de este año. No es el simple tráiler porque… os voy a hablar del libro que la inspira. Y es que si -vamos a chinchar un poco-, si el amigo Indiespot puede mezclar, mmm, digamos, temáticas, esto es música y cine en su fantástica noticia sobre la participación de Arcade Fire en la banda sonora de la nueva película del director de Donnie Darko, en Movies4Indies podemos hablaros del artículo de revista y/o libro que inspiraron Hacia Rutas Salvajes de Sean Penn.

Y yo que creía y comentaba en mi blog personal (venga, un poco de publicidad: Dpelicula) que tras acabar de leer Un día de perros de Hugh Laurie y Sputnik, mi amor de Haruki Murakami iba a estar difícil hacerse con alguna lectura nueva a falta de pasta y de carnet de bibilioteca y resulta que el tener todavía unos días libres antes de reincorporarse al mundo laboral, te permite pasearte por el maravilloso barrio de Gracia de Barcelona y encontrarte entre el montón de libros a 0,60€ (!!!) en una tienda de antiguallas, Hacia Rutas Salvajes de Jon Krakauer. Increíble.
Creo que leyendo sólo el prólogo de autor invita a su lectura pero además os citaré algunos fragmentos -no he podido evitar llegar ya hasta la página 54 de unas 400 que tiene el libro, mientras volvía a casa-, que creo que incitan a leerse lo que luego ha inspirado a Sean Penn a realizar una película que no tan lejos de ese compromiso social y político al que nos tiene acostumbrados en la vida real, trata sobre el compromiso que adquiere un ser humano consigo mismo y sus principios cuando decide cambiar de vida. Una vez lo finalice, me pondré con el film. Así que también os dejo a continuación el tráiler para ir abriendo boca.
Nota de autor: “En abril de 1992, un joven de una adinerada familia de la Costa Este llegó a Alaska haciendo autostop y se adentró en los bosques situados al norte del monte McKinley. Cuatro meses más tarde, una partida de cazadores de alces encontró [..]. Poco después del descubrimiento [..], el editor de la revista Outside me encargó un reportaje sobre las desconcertantes circunstancias [..]. Su nombre resultó ser Christopher Johnson McCandless. Descubrí que había crecido en un acomodado barrio residencial de Washington D.C., donde había sido un excelente estudiante y un destacado atleta. En el verano de 1990, tras graduarse en la Universidad de Emory de Atlanta, McCandless desapareció. Cambió de nombre, donó a una organización humanitaria los 24.000 dólares que guardaba en su cuenta corriente, abandonó su coche y la mayor parte de sus pertenencias, y quemó todo el dinero que llevaba en los bolsillos. Luego, se inventó una nueva vida, pasó a engrosar las filas de los desherededados y marginados, y anduvo vagando por América del Norte en busca de experiencias nuevas y trascendentes. La familia no supo nada de su paradero o su suerte [..]. Trabajando a toda prisa a causa del plazo de entrega, redacté un artículo de 9.000 palabras que se publicó en el número de enero de 1993 de la revista. Sin embargo, seguí fascinado por Chris McCandless mucho tiempo después de que ese número de Outside fuera sustituido en los quioscos por otras publicaciones de mayor actualidad. No lograba apartar de mi pensamiento los pormenores [..] así como en los vagos y turbadores paralelismos que existían entre su vida y la mía. Incapaz de abandonar la historia, me pasé más de un año siguiendo los pasos del intricado viaje [..].
pág. 20
La naturaleza es un lugar despiadado, al que le traen sin cuidado las esperanzas y anhelos de los viajeros.
pág. 25
- No quiero tu dinero – protestó Gallien-. Ya tengo mi propio reloj.
- Si no lo coges, lo tiraré – replicó Alex (pseudónimo que usa el protagonista) alegremente-. No quiero saber la hora ni el día. Ni dónde estoy. Nada de eso importa.
pág. 45
Se notaba enseguida que era muy inteligente – reflexiona Westerberg mientras apura su tercera copa-. Leía mucho. Utilizaba palabras rebuscadas. En parte, creo que lo que pudo llevarlo a meterse en problemas era que pensaba demasiado. A veces se emperraba demasiado en querer entender el sentido del mundo, en desentrañar qué motivaciones podían tener las personas para ser tan malvadas las unas con las otras.
pág. 54
Al escaoar de Atlanta y dirigirse hacia el oeste, pretendía inventarse una vida radicalmente nueva, una vida en la que sería liibre y podría sumirse en una experiencia desprovista de filtros. Para simbolizar la completa ruptura con su vida anterior, llegó incluso a adoptar una nuva identidad. Ya no respondería al nombre de Chris McCandless, si no que iba a ser Alexander Supertramp, dueño de su propio destino . (algo muy relacionado a lo que explicaba sobre Ghost World, aquí).
Tráiler:







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